Tomar un usado sin registrar su estado es un riesgo caro. El peritaje digital guía la inspección paso a paso, exige las fotos clave y deja todo firmado. Cuando aparece un problema, tenés con qué responder.
El vendedor sigue el mismo protocolo en cada toma. Nada queda librado a la memoria ni al apuro.
La app pide, en orden, cada punto a revisar: carrocería, mecánica, interior, documentación. El vendedor no improvisa.
No se puede avanzar sin las fotos clave ni sin marcar el estado de cada ítem. Queda registrado lo bueno y lo malo.
Se firma el peritaje y, con esos datos, el Tasador IA propone valor de toma y margen. Todo queda guardado junto al auto.
Un peritaje firmado con fotos es tu respaldo ante un reclamo y tu mejor argumento al revender. Profesionaliza la toma y protege tu margen.
Incluido en el Plan Único, junto con todo el sistema.